sábado, 14 de marzo de 2009

Algo de mi niñez

Nací en una sociedad conservadora, dentro de una familia ultra católica, censuradora, muy santurrona, peor en el sexo femenino que todo lo consideraba pecaminoso, y el sexo un tema tabú.

Creci viendo como era normal que los niños vieran asesinatos y los crímenes mas violentos con toda naturalidad en televisión, cine y revistas, pero si una pareja se daba un beso, era motivo de cambiar rápidamente de canal.

Sentir odio, envidia, etc. era mejor aceptado que sentir deseo sexual, debido a que pensar, sentir o ver algo que tuviera que ver con la sexualidad humana era considerado “malos pensamientos”, pensamientos impuros que ademas ofendían al Señor, grande y grave pecado mortal que se pagaba con una eternidad ardiendo en las llamas del infierno, por lo cual, aquel que pecara con el pensamiento salía corriendo a confesarse para ser perdonado.

Tocarse, nos enseñaban, ocasionaba gran daño a la salud física y mental de aquel adolescente que lo hiciera.

Muchas personas buscaban poner a sus hijos en colegios católicos para evitar la educación laica.

Teníamos que ir a contar nuestras intimidades a un anciano morboso, que con el tiempo me di cuenta que practicaba abusos sexuales con adolescentes varones, monaguillos, menores de edad.

En la familia jamás se tocaba el tema si se descubria que eran pedófilos y/o pederastas.

Al ir creciendo, me rebelé contra todo esto, como es de suponer.

El sentido común, mis estudios y el pensar libremente hizo que me diferenciara de todos aquellos que vivian llenos de sentimientos de culpa debido a la religión y a la educación dentro de una sociedad mojigata y puritana donde se escandalizan, juzgan y condenan fácilmente.


viernes, 13 de marzo de 2009

jueves, 12 de marzo de 2009

martes, 10 de marzo de 2009

Las cataratas del Iguazú




Prueba de principiante con un chiste
















El truco de la salchicha

Dos tipos quieren salir a tomar copas el sábado por la noche, ... pero no tienen más que un euro.

El primero dice:* Espera, tengo un gran plan, ya verás.Y compra una gran salchicha con el euro.

* ¿Tu estás tonto? -dice el otro-, ya no tenemos nada, ¿qué vamos a hacer ahora?*

No te preocupes, ya verás.

Entran en un bar, piden dos güisquis y se los beben.

Una vez que han acabado, el primero le dice al otro:

* He aquí el truco: abro mi bragueta, deslizo discretamente la salchicha por ella, te arrodillas ante m¡, y chupas la salchicha. ¡No falla nunca!

El primero, entonces, hace salir la salchicha de su pantalón, el segundo se arrodilla y comienza a chupar la salchicha.

Al poco, el dueño del bar les grita:

* Pero, señores, ¿qué están haciendo? ¡Salgan de aquí ahora mismo!

Como el truco les funciona, vuelven a entrar en otro bar, y beben un segundo güisqui y .. ¡alehop! ... salchicha ... expulsión...De este modo, van de bar en bar, pero cuando llegan al 15º bar, llevando bebidos otros tantos güisquis, el segundo le dice al primero:

* Oye, vamos a dejarlo, que ya no puedo más, me duelen mucho las rodillas.*

Y el primero responde:

* De acuerdo, yo tampoco puedo más, creo que perdí la salchicha en el tercer o cuarto bar ...